Seguir insistiendo en viejas tácticas sin entender a tus clientes es como un dinosaurio tratando de adaptarse hoy: lento, torpe y destinado a desaparecer. La clave está en evolucionar, no en quedarse estancado.
Seguir insistiendo en viejas tácticas sin entender a tus clientes es como un dinosaurio tratando de adaptarse hoy: lento, torpe y destinado a desaparecer. La clave está en evolucionar, no en quedarse estancado.